Un limpiador facial en espuma que combina la limpieza profunda con una sensación suave y respetuosa para la piel. Formulado con extracto de coco y arcilla natural, este producto elimina impurezas, exceso de sebo y residuos de maquillaje sin resecar, dejando la piel limpia, equilibrada y con una sensación de frescura hidratada. Su espuma cremosa transforma la rutina de limpieza en un momento sensorial que prepara la piel para los pasos posteriores de hidratación o tratamiento.
La fórmula está enriquecida con extracto de coco, conocido por sus propiedades nutritivas y calmantes que ayudan a suavizar la piel; arcilla mineral, que absorbe suavemente el exceso de grasa y purifica los poros; y pantenol (vitamina B5), que aporta hidratación y ayuda a fortalecer la barrera cutánea para una sensación de confort continuo. Estos componentes trabajan en conjunto para dejar la piel con un acabado claro, saludable y equilibrado.
Cómo usar:
En la rutina diaria de mañana y noche, humedece el rostro con agua tibia. Aplica una cantidad adecuada de Coconut Clay Cleansing Foam en las palmas, emulsiona hasta generar una espuma ligera y masajea sobre el rostro con movimientos ascendentes. Enjuaga con agua y seca la piel con una toalla suave. Continúa con tu rutina habitual de skincare. Úsalo diariamente para mantener la piel limpia, fresca y lista para absorber mejor los productos que siguen.
Recomendado para:
Ideal para todo tipo de piel, especialmente pieles mixtas a grasas o aquellas que desean una limpieza eficaz sin sensación de tirantez. Perfecto para quienes buscan purificar los poros, reducir el exceso de sebo y mantener una textura de piel suave y equilibrada sin comprometer la hidratación natural.